Tierra de ancestros; campesinos
Irina Ilina

Tierra de ancestros Esta obra evoca la profunda conexión espiritual entre el ser humano y la naturaleza, una relación sagrada que nuestros antepasados supieron cultivar y que el mundo moderno ha ido perdiendo. En el centro de la escena, una joven teje con los hilos multicolores de un río, símbolo de vida y fluidez, representando la fusión armónica entre el hombre y su entorno natural. La figura de un indígena nos observa con una mirada silenciosa pero contundente, como un mensaje ancestral dirigido a las futuras generaciones: conservar la belleza del mundo natural no es solo un acto de respeto, sino un deber hacia la vida misma. Campesino Inspirada en la figura del agricultor, esta pintura rinde homenaje a quienes han estado en el origen mismo de la civilización. El campesino encarna la continuidad entre pasado y presente, entre el trabajo silencioso de la tierra y el sustento de la humanidad. Su presencia humilde y serena nos recuerda que, a pesar del avance tecnológico, seguimos dependiendo de los ritmos de la naturaleza y de quienes los conocen y respetan. Esta obra es un reconocimiento visual a la dignidad del trabajo manual y a su papel esencial en la historia y el porvenir de la humanidad.
Temporada 2025